Comienza con una evaluación gratuita en la que medimos tu índice de masa corporal, revisamos tu historial y definimos si la criolipólisis es la opción adecuada para tu caso. Aquí también resolvemos dudas sobre tolerancia al frío y expectativas reales.
Antes de cada sesión realizamos un mapeo fotográfico inicial y marcamos las zonas a tratar: abdomen, flancos, brazos o zona lumbar. Este registro nos permite comparar tu evolución con precisión y ajustar el plan si es necesario.
Durante el tratamiento colocamos aplicadores de succión controlada por temperatura sobre el área seleccionada. La sesión dura entre 35 y 60 minutos, tiempo en el que puedes leer o descansar mientras el equipo monitorea tu respuesta térmica.
Al finalizar, retiramos los aplicadores y masajeamos la zona para favorecer la recuperación dérmica. Te entregamos indicaciones postratamiento: hidratación abundante, evitar antiinflamatorios y mantener una rutina de alimentación equilibrada.
Entre la tercera y octava semana notas la reducción progresiva de grasa. Programamos una visita de control para evaluar el contorno, tomar nuevas fotografías y decidir si necesitas una sesión de refuerzo o un plan de mantenimiento.
Cada caso es distinto: el número de sesiones depende de tu composición corporal y de la zona tratada. Si quieres conocer tu plan personalizado, agenda tu evaluación gratuita en nuestra página de contacto.
Antes de cada sesión de criolipólisis resolvemos dudas sobre tolerancia térmica, zonas tratables y número de aplicaciones recomendado. Si ya tienes una cita o quieres preparar tu primera visita, el equipo responde por teléfono y correo en horario de clínica. Para asuntos de facturación o reprogramación, indica tu nombre y fecha reservada.
Cada tratamiento sigue un orden claro: primero medimos, luego enfriamos y al final revisamos la evolución. Así sabes en qué punto estás y qué viene después.
Antes de tocar un aplicador, registramos tu índice de masa corporal y tomamos fotografías de las zonas a tratar. Con esa base definimos si la criolipólisis es adecuada para tu caso o si conviene otro enfoque.
Colocamos un aplicador de prueba durante unos minutos para ver cómo responde tu piel al frío. Esto nos permite ajustar la temperatura y la presión de succión sin sorpresas durante la sesión completa.
El aplicador trabaja la zona elegida: abdomen, flancos, brazos o zona lumbar. Mientras tanto, controlamos tu comodidad y verificamos que la temperatura se mantenga en el rango seguro para el tejido.
Al terminar, te explicamos qué hacer en las siguientes horas: hidratación, masaje suave en la zona y qué molestias son normales. Nada de promesas vagas, solo indicaciones concretas para tu recuperación.
Entre la tercera y la octava semana revisamos la evolución con nuevas mediciones y fotografías. Si el resultado lo requiere, programamos una sesión de refuerzo o ajustamos el plan de mantenimiento.