La criolipólisis reduce células grasas de forma permanente en las zonas tratadas, pero no sustituye una alimentación equilibrada ni la actividad física regular. Los resultados varían según el índice de masa corporal, el grosor del panículo adiposo y la constancia en el plan de mantenimiento. Cada sesión se planifica tras una evaluación inicial y un mapeo fotográfico; la tolerancia térmica se controla durante todo el procedimiento para ajustar la succión y la temperatura a cada paciente.